Es aconsejable lavar dos veces al día la piel de la zona afectada con agua y jabón del tipo dermatológico antiseborreico y secar cuidadosamente la zona con toallas limpias.
Para el acné del rostro es recomendable una limpieza de cutis periódicamente con un experto. La limpieza profunda del cutis que realizan los cosmetólogos consiste en:
Limpieza: Desinfección del con una leche limpiadora que permite
retirar rastros de maquillaje, impurezas y células muertas.
Exfoliación: La exfoliación ayuda a combatir el acne, regenerar la piel
y eliminar cicatrices leves. La sustancia que se utiliza abre los poros y
consigue eliminar las impurezas profundas que no logró eliminar la leche
limpiadora. El producto se retira con esponjas húmedas y en movimientos
ascendentes que activan la circulación de la piel.
Extracción: El profesional cosmetólogo extrae las impurezas con una
pequeña incisión en cada brote, exprimiendo para extraer la infección.
Alta frecuencia: Consiste en aplicar con un aparato especial de alta
frecuencia, suaves toques en el rostro. Se usa sobre una malla especial que
cubre rostro y cuello y sirve para cauterizar, cerrar poros, bacterizar y
oxigenar la piel.
Mascarilla: La mascarilla seca y elimina los brotes y las hay para
distintos tipos de piel.
Pantalla protectora: La pantalla protectora tiene como función
"sellar" la piel para que esté protegida todo el día contra las
bacterias del medio ambiente y los rayos solares.